
Los jerbos como animales de compañía necesitan un entorno donde excavar, roer, esconderse y convivir de forma compatible con otros jerbos. Su pequeño tamaño no elimina el trabajo diario de alimentación, limpieza y observación.
Compañía y convivencia estable
La RSPCA recomienda parejas o grupos compatibles y estables, habitualmente del mismo sexo y formados desde jóvenes. Introducir un desconocido en un grupo ya establecido puede provocar conflictos. Si un jerbo se queda solo, busca orientación de un veterinario de exóticos o una entidad con experiencia antes de intentar una nueva convivencia.
Mantén el alojamiento protegido del acceso de perros, gatos y otros animales. Comprueba a diario que los miembros del grupo comen, descansan y se relacionan sin peleas ni heridas.
Un alojamiento que permita excavar
Prepara un recinto amplio, ventilado, seguro y con suelo sólido. Necesita una capa profunda de sustrato adecuado que permita construir túneles, además de refugios y material de nido seguro. El papel para desmenuzar puede formar parte del nido, pero no reemplaza por sí solo el lecho para excavar.
Ofrece materiales apropiados para roer y evita piezas que puedan romperse en fragmentos peligrosos. No uses algodón ni materiales que formen hilos capaces de enredarse. Protege el recinto del sol directo, los cambios bruscos y las posibilidades de escape.
Agua, alimentación e higiene
Elige un alimento formulado para jerbos y sigue su etiqueta y la orientación profesional para ajustar la cantidad. Los complementos no deben desplazar la dieta principal; consulta antes de introducir alimentos nuevos y evita cambios bruscos.
Debe haber agua limpia disponible en todo momento. Revisa cada día que el bebedero funciona y no está obstruido o pierde agua. Retira restos de alimentos y zonas húmedas o sucias; al limpiar el alojamiento, conserva algo de material limpio con olor familiar para reducir el estrés.
Manipulación y revisión de salud
Deja que se acostumbren a tu presencia sin perseguirlos. Si necesitas levantarlos, sostén todo el cuerpo con ambas manos, cerca de una superficie segura. Nunca los levantes por la cola.
Si observas heridas, diarrea, dificultad para comer o un cambio en su actividad habitual, consulta con un veterinario de exóticos. No esperes a que el alojamiento parezca sucio para comprobar su estado.
Fuentes de la RSPCA: alojamiento, convivencia, alimentación y agua y manipulación segura.