La palabra «natural» no permite saber, por sí sola, si un alimento cubre las necesidades de un perro o un gato. Para valorar una dieta hay que revisar el producto completo y cómo se utiliza.
Ingredientes y adecuación no son lo mismo
Una lista de ingredientes o un reclamo publicitario no bastan para juzgar la calidad nutricional. Revisa la especie y la etapa de vida del alimento, su finalidad, las instrucciones y la información que ofrece el fabricante.
No hay una receta universal
Perros y gatos tienen necesidades diferentes. Tampoco todos los animales de una misma especie necesitan la misma cantidad. Evita trasladarles sin valoración profesional una dieta humana o una receta encontrada en Internet.
Cocinado o crudo no garantiza equilibrio
Una dieta casera requiere formulación adecuada. Los alimentos crudos añaden además riesgos de contaminación; utilizar ingredientes que parezcan saludables no elimina esos riesgos ni demuestra que la ración sea completa.
Cómo informarte mejor
Consulta con tu veterinario sobre la dieta que realmente recibe tu animal, incluidos premios y otros alimentos. Puedes leer las preguntas y mitos de nutrición de WSAVA y su documento sobre dietas crudas. En Bokados, las fichas del catálogo permiten revisar los productos; la etiqueta de cada envase debe comprobarse antes de usarlos.